— Quizá es una oportunidad…

— Quizá es una oportunidad…

He comenzado el 2012 con buen pie…

No…, pero no lo digo como frase hecha… Es que lo único que tenía bien de todo el cuerpo era el pie. jeje. 😉
Tras un día 1 totalmente sano cuidando a mi novia, que andaba enferma como su madre y su abuela el día anterior, he tenido una noche de nauseas y vómitos, un día 2 de 39 de fiebre y sudores, un día 3 de diarrea y dolor de barriga, y hoy, 4, malestar general y dieta blanda…

Gracias a Dios, justo durante ese día 1 que estuve sano, consolando a mi novia le había narrado este dialogo de la película “Sigo como Dios” (“Evan Almighty”) en el que Morgan Freeman, en el papel de Dios, mantenía esta conversación con la mujer del protagonista, que estaba triste y desesperanzada porque su marido había dejado su trabajo por seguir a Dios; y ella y sus hijos, dándole por loco le habían dejado a él…

¿Por qué he dicho “gracias a dios”? Porque fue por haber recordado para ella este fragmento, por lo que matuve mucho más ánimo durante los momentos que más jodido débil estaba. 😉

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—  Perdone, ¿se encuentra bien?

— Sí.  …  …bueno, no.  Es una larga historia.

— Me encantan las historias. Yo me considero un narrador en cierto modo.

— Mi marido….  ¿ha oido hablar del Noe de Nueva York?

— ¿El del arca de madera?

— Ese.

— Me encanta esa historia:  Noe y el Arca. Hay muchos que se confunden y creen que fue todo cólera e ira de Dios. Les encanta cuando Dios se enfada.

— Pues las historia del Arca… entonces… ¿de qué trata?

— Creo que es una historia de amor. Habla de creer en los demas. Los animales aparecieron en pareja, codo con codo. Igual que Noe y su familia.

— Pero mi marido afirma que Dios le dijo que lo hiciera. ¿Qué puedo hacer?

— Quizá es una oportunidad…

Le haré una pregunta: si alguien pide paciencia,
¿cree que Dios le da paciencia?
¿o le ofrece la oportunidad de ser paciente?

Si le pide valor,
¿cree que Dios le da valor?
¿o le ofrece la oportunidad de ser valiente?

Si alguien reza para que su familia se mantenga unida,
¿cree que Dios les infundiría sentimientos de cariño y ternura?
¿o les daría la oportunidad de quererse mucho?

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En mi caso, lo que mantuvo mi ánimo alto fue esta forma de ver las cosas.
Siempre todo depende de tu forma de ver la vida.

Por ejemplo, una enfermedad aguda como ésta, puede ser una oportunidad de valorar mucho más cada día de salud.

Como se suele decir: “Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena” o “No te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes“.

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Una enfermedad (propia o de un ser querido) y, en general, cualquier desdicha, COMO MÍNIMO puede servirnos de ‘toque de atención’ para empezar a valorar más lo que tenemos, disfrutar más de la vida y las personas que nos quieren ¡y también regalar más sonrisas! pues nunca se sabe quién la puede necesitar justo en esos momentos y va a ser para él una luz entre las sombras de la soledad.

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