Cómo ahorrar

Cómo ahorrar

A pesar de lo que pudiera parecer por el título, no voy a dar aquí consejos sobre cosas que poder hacer para ahorrar dinero, agua, productos, etc. En lugar de eso, quería daros un consejo sobre cómo mentalizarse y concienciarse para que nos sea más fácil poner de nuestra parte para ese ahorro.

(Sea tu fin “no gastar dinero de más”, o “el bien general de la Tierra”, te servirá igualmente)—>

No damos importancia a la energía y agua que gastamos porque la tenemos sin esfuerzo.

¡Cuánto hemos echado de menos el agua cuando nos la cortan por una avería! ¿verdad?. Como se suele decir “Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”.

Y el problema es ese: que parece que lo que no nos cuesta trabajo (porque al haber mucha maquinaria y automática detrás, es sólo accionar un botón o palanca), como no hemos hecho esfuerzo, no lo valoramos. Si tuvieramos que ir a una fuente a por garrafas de agua para todo el día, seguro que no derrochabamos tanta (y si la fuente está, como pasa en África y sitios así, a varios kilómetros, ya ni te cuento…).

Pues bien, lo que últimamente pienso, para recordar que debo apagar bombillas, aire acondicionado, ventiladores de techo, agua que corre, etc. es lo siguiente: que lo que moviese las máquinas y aparatos que hacen llegar hasta ti esa agua o electricidad, no es un invento moderno mágico; sino algún amigo o familiar dando pedales con una dinamo, o moviendo arriba y abajo una bomba, etc.

Parece absurdo (y, de hecho, lo es.  jajaja) pero…

Pensando, por ejemplo, que el aire acondicionado es tu ser querido enfriando la habitación con un ventilador acoplado a una bici, es mucho más fácil entender lo que sentiría si, cuando está logrando su objetivo de llegar a 25 grados, dejamos abierta una puerta y hacemos, por tanto, que la temperatura vuelva a 29 y tenga que volver a empezar.

O que esas bombillas que dejamos encendidas por la casa cuando no estamos en una habitación, se alimenten, para seguir luciendo, de la energía que genera ese ser querido de antes, haciendo girar una manivela sin parar. Y que, por tanto, al irnos, le estamos dejando allí generando luz cansandose para nada

Pensar así nos hará valorar lo que tenemos y reparar en esos “pequeños” detalles…

“La Tierra no es un regalo de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos”

(Piensa en esos niños que vendrán y nunca te rindas ni dejes que te venza el pensamiento de que tu pequeño ahorro no pueda influir en un planeta tan grande. Ten en cuenta que, en todo, cada grano de arena cuenta)

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